
¿Cómo ser humilde en tiempos de “Me gusta”?
Hubo un tiempo en que la gente decía que la humildad lleva al reconocimiento futuro. Que aquel que actúa con humildad tendrá el reconocimiento en su gloria porque fue persistente en su pensamiento, hasta que la verdad triunfó. Ser humilde era la señal de los que observaban, con sabiduría, los eventos, sin interrumpirlos, porque tenían confianza en sus convicciones. La humanidad, la sociedad, la familia, los amigos, los compañeros o compañeras, finalmente, les estarían agradecidos. ¿Quién espera siempre alcanza, no es así? ¿O alcanzaría?
Cuando manifestamos una opinión, sea en la internet o en privado, esperamos que alguien nos conteste, sea en contra o de acuerdo con nosotros.
En tiempos de cacería de los “me gusta”, eso ya no tiene importancia. Y nos sorprendemos, en realidad, de que haya pocos que se preocupen por comprobar si lo que dicen es verdadero o no. Lo importante es saber lo que pasa en la mente de los que hacen clic, para reproducir lo que les gusta, sin importarles lo que piensan. La humildad se elevó a un nivel tan alto que se fue, y nadie la echa de menos.
Muchos utilizan la “humildad” para someter a los demás. La mirada del humilde que se pone lejos y funciona como observador, podría ser una gran ironía, que mira a la ignorancia desde su punto de vista y se sonríe de ella. O tal vez es el ignorante quien, desde su punto de vista, se cree humilde.
Hablar de lo que no se conoce es un gran riesgo y eso golpea la humildad. Es como vemos a los Youtubers de la vida virtual. La internet demuestra que ya no existen los grandes, sino los que insisten en ser, supuestamente, los mejores.
Nada es más humillante que compartir idioteces sabiendo que los ignorantes tienen sus dedos listos para hacer los “me gusta” vengativos.
El conocimiento es un problema, no solo para aquellos que buscan los “me gusta” y para los que se mantienen lejos de él. Es afanoso para los dos. Al primero, por cuestiones obvias, para el segundo, es un ejercicio constante de escape, en la búsqueda de alguien que piense como él y lo haga sentirse cómodo. Por supuesto, lo más peligroso es aquel que se dice el más humilde. Él usa la humildad solo para parecer distante. Sin embargo, envidia la persistencia de los demás que lo confrontan, y que lo cuestionan en las fronteras del conocimiento.
En oposición al humilde tenemos al arrogante. Y, normalmente, el arrogante habla hasta por los codos cuando propone los rumbos de un debate. Sería como ganar una competencia por hablar más alto y no por los argumentos.
Los dos utilizan la misma humildad para ser reconocidos. ¿Cómo serían si pudieran ser como los leopardos que caminan por la selva sabiendo de su superioridad? ¿Por qué serían humildes si fuesen los más fuertes?
Origen de la foto: Foto de Karsten Winegeart na Unsplash
SUSCRÍBETE PARA NUEVOS POSTS
#HumildadEnRedes #TiemposDeMeGusta #ArroganciaDigital #RedesSocialesYBusquedaDeAprobacion #EgoDigital #CulturaDelLike #ReflexionSobreLaHumildad
Views: 1