Textos en español

Puertas

          Cuando caminamos por las calles llenas de casas con tamaños y colores distintos, las ventanas, puertas y entradas son sus únicos accesos y las identificamos por eso.
         Las puertas, siempre cerradas, son trazos de curiosidad. Las ventanas, a veces abiertas, nos dejan ver sus interiores. Aunque tengan cortinas, el viento, nuestro cómplice, siempre encuentra una manera de revelar lo que ellas guardan.
         Entretanto, las puertas no. Ellas están siempre cerradas y reproducen el pasaje del tiempo. Fueron cerradas, reforzadas y cuando son abiertas, la gente lo hace con desconfianza: las puertas no confían en nadie.
        En otros tiempos, ellas fueron brazos abiertos para recibir al invitado. Ahora, son barreras en contra de los peligros de las calles. Por lo tanto, el tiempo señala su pasaje porque las puertas se fueron cerrando. Lo que antes se quedaba abierto fue disminuyendo.
         Viendo las puertas, podemos percibir que algunas valen la pena ser abiertas para satisfacer la curiosidad del invitado, otras no.
       Las personas son también moradas, pero de pensamientos. Sus sentimientos se expresan por los ojos, ventanas abiertas al exterior. Y las palabras que salgan por la boca pueden ser comprendidas por el olor que exhala. Una imagen fuerte para pensamientos fuertes.
        Las personas son mundos de curiosidades. Algunas pueden revelar mundos interesantes y otras no. Mundos oscuros con pensamientos iguales. Por lo tanto, las personas son moradas que, a veces, no vale la pena abrir sus puertas para comprender aquello que no va a cambiar nuestras vidas. Al contrario, ellas no deben ser abiertas por nosotros, aunque puedan ser abiertas debido a la curiosidad y vender lo que no tienen la capacidad de darnos.
       Existen personas que no merecen tener alguien curioso para abrir sus puertas, porque son puertas que no llevan a ningún lugar. Por eso, algunas puertas pueden parecer estar siempre abiertas, como aquellas que entran en un debate para abrir sus puertas. Entretanto, son trampas para cautivar tontos. Algunas mentes son depósitos de pensamientos que no logran contenerse. No logran transformarse en alguien con apariencia de normalidad. Ellas se esconden en supuestos pensamientos buenos, con palabras perfectas y contenido culto. Son trampas para engañar al invitado. Hasta porque lo atractivo de la trampa es el objeto de deseo de los esperanzados y sus brazos abiertos de bienvenida.
     Existen puertas que no llevan a ningún lugar y no merecen respuestas. Deben ser siempre señaladas por aquellos que pasan por la calle de la imaginación que, allí, aquella puerta, supuestamente de brazos abiertos, se esconde todo lo que no merece ver la luz del sol. Otras pueden ser cielos que se abren y siempre están preparadas para fiestas.

Origen de la foto: Foto de Gleren Meneghin na Unsplash

SUSCRÍBETE PARA NUEVOS POSTS

Views: 101

Nilson Lattari

Nilson Lattari é carioca, escritor, graduado em Literatura pela Universidade do Estado do Rio de Janeiro, e com especialização em Estudos Literários pela Universidade Federal de Juiz de Fora. Gosta de escrever, principalmente, crônicas e artigos sobre comportamentos humanos, políticos ou sociais. É detentor de vários prêmios em Literatura

Obrigado por curtir o post