Textos en español

Para llegar adonde deseamos

        Aunque no sepamos, todos tenemos objetivos en la vida, sean para el bien o para el mal. Sin embargo, podemos no concebirlos, entretanto, tener perspectivas u objetivos trae angustia a la gente.
         Algunos estudian para alcanzar un proyecto profesional, llevados por el deseo natural de sentirse bien, haciendo lo que les gusta o para ganar dinero y comprar lo que se desea. Existe también aquellos que estudian por el placer de estudiar y aprender cosas. No tienen, todavía, un objetivo financiero y hacen lo que les gusta hacer.
        Para alcanzar lo que se gusta y llegar al objetivo es necesario abandonar el lugar en donde estamos todavía. Los objetos de deseo están lejos de nosotros y no están en nuestra zona de confort. La búsqueda necesita que nos movamos, cambien los pensamientos, corramos riesgos, entrar en la aventura e irse más allá de la imaginación. Es desear y caminar para alcanzar.
       El hombre necesita viajar aunque en su imaginación. Si recordamos los momentos vividos en la vida, percibimos que somos viajeros buscando nuestros objetivos, a menudo lejos de nuestro rincón; la piedra que no se mueve crea limo.
       Si nos quedamos en nuestro rincón, esperando que las cosas ocurran, hasta nuestras ideas y maneras de pensar se concretan, y pasamos a rechazar lo nuevo y lo distinto. Nos convertimos en viejos antes del tiempo porque vamos a temer que lo nuevo nos cambie. A pesar de nuestra resistencia, el mundo continúa girando y a él poco se le da que reaccionemos a él porque no queremos los cambios.
      Cuando no intentamos cambiar nuestros pensamientos, somos ahogados por los acontecimientos porque las nuevas ideas llegan a nuestros pensamientos. Si resistimos a lo obvio, que es respetar el pensamiento de los demás, vamos a acostumbrarnos a ser agresivos y buscar justificar nuestras actitudes apoyados en las palabras de aprovechadores y perezosos. Así, estaremos listos a aceptar cualquiera que justifique nuestro comportamiento y nuestra ignorancia, incluso las ideas de los que salieron de su lugar en la búsqueda de sus objetivos.
       A quienes no se mueven se convierten en presa fácil para aventureros. No podemos escondernos de los cambios. Ellos ocurren y vienen hacia nosotros. Cuando sentimos envidia de los demás que se arriesgaron, es la señal más fuerte de nuestro fracaso. El fracaso de no desear comprender la razón de nuestro viaje. Y si no caminamos, vamos a crear el limo y nos convertimos en viejos antes del tiempo.
      Moverse es el objetivo del cuerpo que necesita de músculos. Experimentar nuevos lugares y chatear con personas distintas no nos convierte en ellos o a los demás, solo nos convertimos en viajeros en la búsqueda del viaje por sí mismo.
      No conocemos otros lugares si no abandonamos nuestro confort. No se llega a lo nuevo pegado a lo viejo. Sin embargo, no podemos decir que todo lo que pensamos o realizamos son cosas viejas, anticuadas. Las cosas viejas son nuestras experiencias, aunque sea para comprobar que estamos correctos y creemos en nuestro futuro. Entretanto, para comprobar nuestras creencias es necesario que ellas se ajusten, estén listas delante del debate de lo distinto y de lo desconocido.

Origen de la foto: Foto de Thom Milkovic na Unsplash

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Nilson Lattari

Nilson Lattari é carioca, escritor, graduado em Literatura pela Universidade do Estado do Rio de Janeiro, e com especialização em Estudos Literários pela Universidade Federal de Juiz de Fora. Gosta de escrever, principalmente, crônicas e artigos sobre comportamentos humanos, políticos ou sociais. É detentor de vários prêmios em Literatura

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