Charla con el tiempo
Una vez, me fui hacia el jardín de mi casa y me acosté en una red, mientras bebía un buen jugo de naranja. Fue cuando decidí empezar una charla con el tiempo. Él se acercó, con su pasito pequeño y se sentó al lado como si estuviera, imagine, todo el tiempo del mundo para malgastar conmigo.
La primera cosa que le pregunté fue por qué él se quedaba allí desperdiciando su tiempo conmigo. Él me contestó: no pasa nada, aquí el que habla contigo es su debido tiempo. Los minutos y oras son solo para ti. Por eso, creame, no tengo ninguna pérdida contigo, solo tú estás malgastando el tiempo que está apartado para ti.
Me pensé que él estaba reprendiendo conmigo fuertemente. Era un pedazo del tiempo a burlándose de mí, mientras yo desgastaba las baterías ahorradas perdiendo mi tiempo bebiendo despacio el jugo de naranja. El líquido en la copa disminuya como si fuera un reloj de arena amarillo, hacia el fundo de la copa.
El tiempo de cada uno es un espacio entre dos mundos desconocidos e inertes. Los dos son oscuros y desconocidos. Es como un ser que nace de la nada y desaparece, igual que la copa que se vacía.
Intenté una charla más filosófica y comprender a fundo la magia del tiempo, pero él se quedaba allí parado y tranquilo, mientras la vida se iba rápida del otro lado de la calle. Solo veía los movimientos de los cuerpos que pasaban sin rumbo, cada uno utilizando su debido tiempo, y cada minuto.
El tiempo es la propia pérdida del tiempo, como él me dijo. A lo largo de la caminata de la vida, lo perdemos y, a la vez, él continúa al lado. El tiempo es un coadyuvante del propio tiempo. Nada existe más allá del él, nada existe antes de él. Él existe mientras nos perdemos mirándonos en el espejo por la mañana. El tiempo duerme al lado y no cerra sus ojos, como necesitase también utilizar todo su tiempo. Interrumpimos nuestra jornada pero él continúa.
Si perdemos el tiempo con proyectos que non lograron el éxito, la pérdida es una manera del tiempo contar cada segundo que pasa. ¿La solución no sería seguir más rápido rumbo a nuestros objetivos para recuperar el tiempo?
No. El tiempo es una ficción, aunque él esté a nuestro lado, intentando empezar una charla, como si fuera un empleado que aguarda la ora de retirarse. Pensar en el tiempo es malgastarlo, imaginando que si pueda recuperar.
¿Si existe el tiempo de plantar, el tiempo de cosechar, dónde está el tiempo de luchar y cambiar el propio tiempo que vivimos? Los primeros son previsibles y posibles, porque pueden esperar. Los segundos representan actitudes en contra la dictadura del tiempo.
Finalmente, me alcé y le dije que se fuese porque no tenía tiempo para perder con él. Él, aburrido, intentó ganar un poco más de tiempo, porque no tenía ganas de volver a ser y funcionar como el propio tiempo.
Origen de la foto: Foto de Andreas Haubold na Unsplash
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